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¿QUÉ ES LA INTERPRETACIÓN?

La palabra griega her·mē·néu·ō suele significa “explicar” o “interpretar”. En las Escrituras Griegas Cristianas tiene el significado de “traducir” como en Juan 1:42 “Y le trajo a Yeshua. Y mirándole le dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)”, ¿Qué hizo Yeshua aquí? Hizo hermenéu o una simple traducción de Cefas a Pedro. También como en Hebreos 7:1,2 “A quién asimismo dio Abraham los diezmos de todo, cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, Rey de Salem, esto es, Rey de Paz”, ¿Qué presentó el autor de hebreos? Presentó un hermenéu del nombre intrínseco de Melquisedec.

 

Las Escrituras nos presentan la estructura de lo que se llama “me-ther-me-neu-o-mai” que significa “meta” es el prefijo de cambio y “hermenéu” es traducir, entonces la “me-ther-me-neu-o-mai” lo que hace es “cambiar o traducir de un idioma a otro” como en Mateo 1:23 “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre YESHUA, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”, ¿Qué hizo Mateo? Hizo interpretación, hizo “metahermenéu” al traducir el significado intrínseco del nombre Yeshua.

 

El fin de la interpretación bíblica es generar significado, no leer, hacer acrobacias, acomodos, giros o adivinar la intención del texto acorde a la mente del autor apostólico del N/T. El proceso que hace la hermenéutica interna bíblica es tomar el  texto y desdoblarlo o desglosarlo, utilizando el contexto literario así como las figuras que genera vinculadas a las experiencias del autor o del personaje.

 

En el hebreo la interpretación consiste en hacer “Pashat” o  ‘desnudar’ el texto y a su vez ‘extenderlo o estirarlo o desarrollarlo al máximo tope’ sin romper la esencia de un texto, intertexto y contexto.

 

¿Cómo hacer una sana interpretación?

Primero: Buscar el propósito que tuvo el autor en mente con sus destinatarios o audiencias originales y para esto hay que hacer concordancias y relaciones temáticas acerca de cualquier versículo particular de las Es­crituras. Es de suma importancia llevar en cuenta todos los versículos que se refieren a cualquier tema.

Segundo: Ver los destinatarios del evangelio o de la carta, ¿A quién se dirige? Como en Hechos 1:1 Lucas a Teófilo. Como en Josué 1:2  “Levántate y pasa este Jordán” ¿Quién? Josué, no se le dijo a nadie más en ese momento.La hermenéutica perfecta bíblica es la que me muestra que un pasaje o Escritura no estuvo dirigida para mí como latinoamericano o hispano parlanteToda Escritura sí me sirve de provecho, y es bueno recordar esto. Yo no fui audiencia del libro de Apocalipsis ni del sermón del monte de Mateo 24. La audiencias fueron los doce apóstoles y las 7 iglesias del Asia menor, entonces, ¿Qué debo tomar para mí que no fui audiencia de allá del primer siglo? Tomar todas las virtudes, esencias, valores y principios del Espíritu de vida que dan vida.

Tercero: Considerar el contexto inmediato, el cual cae antes y después de una Escritura o pasaje. ¿De qué habla el pasaje? ¿Cuáles otros pasajes de la Escritura en su estilo temático tratan del mismo hecho, pueblo o personaje?.

Cuarto: Determinar lo que dice el texto original en sus respectivos idiomas sea hebreo, arameo y griego.

Quinto: Dónde exista la idea literal, interprétela literalmente como es como en Génesis 6 y 7 hay arca y hay un Noé y su familia. No alegorice a Noé´, Noé es Noé y punto literal.  Use el sentido común y no busque otro sentido al que no es. Por Dr. Rey Estrada. Rector de la Universidad Preterista 70 d.C