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ISRAEL DESDE JACOB A SALOMÓN

Al morir Jacob, su familia se quedó en Egipto con José. Pero los israelitas se multiplicaron, que preocuparon al Faraón.  Él no tenía memoria de José, por lo que esclavizó a los israelitas.  Pero Dios los liberó milagrosamente, tal como se lo había dicho a Abraham. Dios designó a usó a Moisés para guiar a los israelitas a través del desierto, en camino hacia la Tierra Prometida. Josué fue el líder designado para conquistar Canaán, la heredad que Dios dio a Israel y sus hijos.

 

Luego de la conquista, vino período de los jueces.  El primer rey de Israel fue Saúl: él era el rey que el pueblo pidió.  Pero el rey conforme al corazón de Dios fue David. Bajo su reinado, la Casa de Judá comenzó a gobernar sobre las 12 tribus unidas de Israel. Él estableció la capital del reino en Jerusalén, y consolidó a las doce tribus de Israel como una nación poderosa y reconocida ante las naciones vecinas.  A pesar de sus errores, David mejoró la situación política y económica de Israel, y promovió el respeto a  Dios y a la ley.  Él tuvo el deseo en su corazón de construir un templo para Dios, pero esta gran tarea cayó sobre su hijo heredero Salomón.

 

Salomón fue el rey más sabio de la historia; pero perdió el camino y se desvió tras sus pasiones.  Se casó con mujeres gentiles paganas e hizo alianzas con las naciones vecinas, abriendo así la puerta a la idolatría y al pecado.  Salomón se apartó de Dios, y por ello Dios decidió quitarle el reino.

 

¿Qué castigo le impuso Dios a Salomón por no haber guardado el pacto divino? I Reyes 11:11-13  Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé el reino de ti, y lo entregaré a tu siervo. Sin embargo no lo haré en tus días, por amor de David tu padre; lo romperé de la mano de tu hijo. Sin embargo no romperé todo el reino, sino que daré una tribu a tu hijo, por amor de David mi siervo, y por amor de Jerusalén la cual yo he elegido. El siervo de Salomón, a quien le sería dado la otra parte de reino, era Jeroboam (I Reyes 11:26-28).

 

La palabra profética dada a Salomón también fue revelada a Jeroboam por el profeta Ahías. I Reyes 11: 29-40  Aconteció, pues, en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo.  Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos.  Y dijo a Jeroboam:  Toma para ti los 10 pedazos; porque así dijo El Eterno Dios de Israel:  He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré 10 tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.  Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendrá por rey todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos.  Pero quitaré el reino de la mano de su hijo, y lo daré a ti, las diez tribus.  Y a su hijo daré una tribu, para que mi siervo David tenga lámpara todos los días delante de mí en Jerusalén, ciudad que yo me elegí para poner en ella mi nombre.  Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel.  Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel.  Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre.  Por esto Salomón procuró matar a Jeroboam, pero Jeroboam se levantó y huyó a Egipto, a Sisac rey de Egipto, y estuvo en Egipto hasta muerte de Salomón.

 

Roboam hijo de Salomón sube al trono: Al morir Salomón, su hijo Roboam subió al trono.  Pero él no prestó atención a las peticiones del pueblo para bajar los altos impuestos; más bien les puso una carga más pesada. I Reyes 12:13-15 Y el rey respondió al pueblo duramente, dejando el consejo que los ancianos le habían dado; y les habló conforme a consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo, mi padre os castigó con azotes, más yo os castigaré con escorpiones.  Y no oyó el rey al pueblo; porque era designio de El Eterno para confirmar la palabra que El Eterno había hablado por medio de Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.

 

Israel se divide en dos reinos: Ante la opresión de Roboam, muchas tribus decidieron separarse de Judá (la tribu real) y formar su propio reino. I Reyes 12:16-19  Y cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora en tu casa, David! Entonces Israel se fue a sus tiendas. Más reinó Roboam sobre los hijos de Israel que moraban en las ciudades de Judá.   Y el rey Roboam envió a Adoram, que estaba sobre los tributos; pero le apedreó todo Israel, y murió. Entonces el rey Roboam se apresuró para subir en su carro y huir a Jerusalén.  Así se apartó Israel de la casa de David hasta hoy.

 

Cuando el pueblo oyó que Jeroboam había vuelto del exilio, enviaron a llamarle al norte de Israel para hacerlo rey. Para contrarrestar la rebelión, Roboam reunió 180,000 hombres de la casa de Judá y de la tribu de Benjamín con el fin de hacer guerra a las tribus rebeldes del norte y hacerlas volver bajo su autoridad (1 Reyes 12: 20-21).  Pero Dios lo frenó.

 

I Reyes 12:22-24  Pero vino palabra de El Eterno a Semaías varón de Dios, diciendo: Habla a Roboam hijo de Salomón, rey de Judá, y a toda la casa de Judá y de Benjamín, y a los demás del pueblo, diciendo: Así ha dicho El Eterno: No vayáis, ni peleéis contra vuestros hermanos los hijos de Israel; volveos cada uno a su casa, porque esto lo he hecho yo.  Y ellos oyeron la palabra de Dios, y volvieron y se fueron, conforme a la palabra del Eterno. Diez tribus de Israel se rebelaron contra Roboam, y nombraron a Jeroboam como su rey. Solamente las tribus de Benjamín y Judá  permanecieron fieles a la casa de David, con Roboam como su rey. El Reino de Israel (Casa de Jacob) se dividió en dos naciones, conocidas por diversos nombres:

 

Al dividirse  la nación de Israel en dos, vino a cumplirse la promesa que Dios le había dado a Jacob después de cambiarle el nombre. Génesis 35: 11-12  También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.  La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra.  

 

Llamados a Regresar: Las 10 tribus del Norte, es decir, la Casa de Israel, se apartaron de los caminos de Dios. Ante esto, Dios les envió profetas para llamarlos al arrepentimiento, entre los cuales estaba Oseas. 

 

Mensaje de Oseas: Dios escogió al profeta Oseas para hablarle a la Casa de Israel.  El mensaje no eran tan sólo palabras, sino era la vida misma del profeta.  ¿Qué dijo Dios que haría con la Casa de Israel? Oseas 1:2 Cuando por primera vez el SEÑOR habló por medio de Oseas, el SEÑOR le dijo: Anda, toma para ti a una mujer ramera y engendra hijos de prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente, abandonando al SEÑOR. El matrimonio entre un profeta y una prostituta fue un escándalo social en el Reino de Norte. Pero Dios lo permitió para servir como ejemplo.  Si ellos se escandalizaban por eso, también deberían sentirse apenados por hacer lo mismo al Señor, ya que con su idolatría habían caído en adulterio espiritual. Oseas 1:3-9  Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblaim; y ella concibió y le dio a luz un hijo. (4)  Y el SEÑOR dijo a Oseas: Ponle por nombre Jezreel, porque dentro de poco castigaré a la casa de Jehú por la sangre derramada en Jezreel, y pondré fin al reino de la casa de Israel.  (5)  Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Jezreel.  (6)  Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por nombre Lo-ruhamá, porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás.  (7)  Pero me compadeceré de la casa de Judá y los salvaré por el SEÑOR su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.  (8)  Después de haber destetado a Lo-ruhamá [lit. no compadecida], ella concibió y dio a luz un hijo.  (9)  Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-ammí [lit. No pueblo mío], porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Dios.

 

Oseas tuvo tres hijos con Gomer, y los nombres de ellos llevaban un mensaje profético a la Casa de Israel: Si no se arrepentían, el Señor ya no les extendería más su misericordia y dejarían de ser Su pueblo.  El resto del libro de Oseas presenta las advertencias que Dios le dio a la Casa de Israel (también conocido como Efraín), en caso que no se arrepintieren. Y los sacará de la Tierra Prometida, y vivirán como los gentiles. Oseas 9:3 No quedarán en la tierra de El Eterno, sino que volverá Efraín a Egipto y a Asiria, donde comerán vianda inmunda. 

 

Y se desconectarán de los tiempos de Dios, y dejarán de celebrar las fiestas bíblicas. Oseas 2:11  Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.  Y no serán fructíferos ni prósperos. Oseas 9:16-17  Efraín fue herido, su raíz está seca, no dará más fruto; aunque engendren, yo mataré lo deseable de su vientre. Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las naciones. Y muchas otras consecuencias.

 

Mensaje de Ahías para el reino del norte: I Reyes 14:15  El SEÑOR, pues, herirá a Israel, como se agita una caña en el agua, y El arrancará a Israel de esta buena tierra que dio a sus padres, y los esparcirá más allá del río Éufrates, porque han hecho sus Aseras, provocando a ira al SEÑOR.

 

Mensaje de Amós: Amós 9:9 Porque he aquí yo mandaré y haré que la casa de Israel sea zarandeada entre todas las naciones, como se zarandea el grano en una criba, y no cae un granito en la tierra.

 

Asiria conquista la casa de Israel: A pesar de los tantos llamados y advertencias, la Casa de Israel no se arrepintió.  Por lo tanto, les vino todo aquello que les había sido advertido. II Reyes 17:21-23 Porque separó a Israel [10 Tribus del Norte] de la casa de David [2 tribus del Sur], y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam apartó a Israel de en pos de El Eterno, y les hizo cometer gran pecado.  Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos, hasta que El Eterno quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy.

 

Debido a la desobediencia y la falta de arrepentimiento de Israel (las 10 Tribus del Norte), a pesar de décadas de profecías, el Señor permitió que el enemigo los venciera. El Reino del Norte fue conquistado por el Imperio de Asiria, y fueron llevados al exilio. La táctica de conquista de los asirios era desarraigar a los pueblos sometidos, y trasladarlos a otra región conquistada, con el propósito de controlarlos de una manera más efectiva. No sólo serían pueblos sometidos sino que también desarraigados.  Nadie estaría en su propia tierra, sino que vivirían en tierra ajena, lo cual haría más fácil controlarlos y más difícil que se sublevaran. Esto fue lo que le sucedió a la Casa de Efraín (llamada Israel): fue desarraigada y dispersada.  Además, dado que habían perdido su identidad hebrea, habiendo abandonado la Torá y todas sus costumbres, terminaron perdiendo su identidad en el exilio, y se asimilaron entre las naciones paganas a donde fueron enviados. Por Dr. Rey Estrada. Rector de la Universidad Preterista 70 d.C.