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DE NERÓN A GALBA A OTÓN A VITELIO A VESPASIANO

Es un método y una metátesis (alternación del orden de las letras en una palabra) que depende del hecho de que cada carácter hebreo tiene un valor numérico, cuando la suma de los números de los caracteres que componen una palabra daba el mismo resultado que la suma de los caracteres de otra palabra, que sin embargo no era la misma, se percibía una analogía entre ellas y se considera que deberían tener necesariamente una conexión.

 

Nerón Claudio César Augusto Germánico. En latín fue Nero Claudius Caesar Augustus Germanicus (nació el 15 de diciembre de 37 - 6 de junio de 68). Emperador de Roma desde el 13 de octubre de 54. Nació como Lucio Domicio Ahenobarbo (Lucius Domitius Ahenobarbus) y también se le conoció como Nerón Claudio Druso Germánico (Nero Claudius Drusus Germanicus). Hijo del cónsul Cneo Domicio Ahenobarbo y de Agripina la Menor, bisnieta del emperador Augusto. En el 49 Agripina se casó con su tío, el emperador Claudio, a quien un año después convenció para que adoptara a su hijo. Más tarde, en el 53, Nerón se casó con la hija de Claudio, Octavia, y aquél le nombró su sucesor, dejando de lado a su propio hijo, Británico. Tras el asesinato, un año después, de Claudio, la Guardia Pretoriana, dirigida por el prefecto Sexto Afranio Burro, representante de Agripina, declaró emperador a Nerón a la edad de diecisiete años.

 

Fue elevado al principado tras el asesinato de Claudio y gobernó Roma entre el año 54 y el 68. Los primeros cinco años del principado de Nerón fueron conocidos como ejemplos de buena administración, suscitando incluso la emisión de una serie de monedas conmmemorando el quinquennium Neronis. Fue en esta etapa donde se terminó la ampliación del puerto de Ostia (iniciado bajo mandato del emperador Claudio) , con el fin de usarse como puerta de entrada al grano comprado por las arcas imperiales, vitales para el abastecimiento de Roma, que por aquel entonces superaba ampliamente el medio millón de habitantes. Es importante señalar que la prosperidad financiera era frágil, pues en pocos meses se podía dilapidar el tesoro reunido en varios años. Esto se produjo bajo Calígula y también se produjo durante los últimos años de Nerón. Bajo su gobierno, en el año 64, el peso del denario de plata bajó a 3,4 gramos. La moneda de plata pasó a ser fiduciaria como la de cobre, y el único patrón monetario fue el oro.

 

La política interior fue delegada en ayudantes varios que se encargaron de suprimir a sangre y fuego las conspiraciones reales o imaginarias de su reinado, aunque parece que las decisiones importantes eran probablemente dejadas en las manos más capaces de su madre Agripina la Menor, de su tutor Lucio Anneo Séneca, y del praefectus praetorianus Sexto Afranio Burro.

Respecto a su política exterior, los historiadores tienden a calificarla, cuanto menos, de indolente por las pocas guerras emprendidas (tan sólo un par de incursiones por Armenia).

 

Es dudosa la culpabilidad de Nerón respecto al incendio que destruyó la ciudad, pues se encontraba entonces de vacaciones en su ciudad natal Anzio y hubo de regresar a toda prisa. Circuló el rumor de que Nerón habría tocado la lira y cantado desde la cumbre del Quirinal mientras la ciudad ardía. (Tácito, Ann. XV; Suetonio, Nerón XXXVIII; Dion Casio, R.H. LXII).

 

Las enemistades que se habían acumulado contra Nerón se manifestaron en varias provincias en la primavera del 68. La primera muestra de rebeldía se produjo en la Galia Lyonesa, gobernada entonces por Julio Víndex. Éste declaró que no conocía ya la autoridad de Nerón y, en nombre de sus administrados, transfirió al Senado romano y al pueblo la elección de un nuevo emperador.

 

Realmente Vindex, con pocos efectivos militares, no era una amenaza a la autoridad de Nerón. No poseía ninguna legión y debió reunir una milicia improvisada. Pero su ejemplo fue contagioso. Servio Sulpicio Galba, legado de Hispania Citerior, en lugar de conducir sus legiones contra Víndex, proclamó a su vez la deposición de Nerón, y se puso él también al servicio del Senado romano. Clodio Macer, legado en África y Othón, legado en Lusitania, se pusieron del lado de Galba.

 

Llamado desde Nápoles, donde veraneaba, a Roma por estos graves acontecimientos, Nerón no fue capaz de asegurarse ni el apoyo del Senado ni de la guardia pretoriana. Renunció, aparentemente, a toda lucha seria contra las fuerzas rebeldes. Tras una reunión, el senado retiró a Nerón los poderes imperiales y los transfirió a Galba. Nerón, declarado enemigo público, se ocultó en una villa cercana a Roma y se hizo matar. Moría así el último de los emperadores Julio-Cláudios.

 

Las enemistades que se habían acumulado contra Nerón se manifestaron en varias provincias en la primavera del 68. La primera muestra de rebeldía se produjo en la Galia Lyonesa, gobernada entonces por Julio Víndex. Éste declaró que no conocía ya la autoridad de Nerón y, en nombre de sus administrados, transfirió al Senado romano y al pueblo la elección de un nuevo emperador.

 

Realmente Vindex, con pocos efectivos militares, no era una amenaza a la autoridad de Nerón. No poseía ninguna legión y debió reunir una milicia improvisada. Pero su ejemplo fue contagioso. Servio Sulpicio Galba, legado de Hispania Citerior, en lugar de conducir sus legiones contra Víndex, proclamó a su vez la deposición de Nerón, y se puso él también al servicio del Senado romano. Clodio Macer, legado en África y Othón, legado en Lusitania, se pusieron del lado de Galba.

 

Llamado desde Nápoles, donde veraneaba, a Roma por estos graves acontecimientos, Nerón no fue capaz de asegurarse ni el apoyo del Senado ni de la guardia pretoriana. Renunció, aparentemente, a toda lucha seria contra las fuerzas rebeldes. Tras una reunión, el senado retiró a Nerón los poderes imperiales y los transfirió a Galba. Nerón, declarado enemigo público, se ocultó en una villa cercana a Roma y se hizo matar. Moría así el último de los emperadores Julio-Cláudios.

Nerón pasó su vida personal entre amores tanto con mujeres como de hombres, entre ellos:

Sabina Popea

Dioforo

Actea

Estatilia Mesalina

Esporo.

Otón

Aulo PLaucio

De su entorno inmediato, llama la atención Séneca, su preceptor.

Británico, el hijo de Claudio, es asesinado por Nerón (año 55)

Nerón hace asesinar a su madre Agripina la Menor (año 59)

Gran incendio de Roma (año 64).

Ordenó la persecución de los cristianos (acusados de ser los responsables del incendio). (Año 66)

 

Sublevación judía en Judea (año 66).

Tras el suicidio forzado de Nerón en junio del 68 d.C., le siguió la primera guerra civil en Roma desde la muerte de Marco Antonio en el 31 adC. El conflicto duró poco más de un año conociéndose el año 69 d.C. como el Año de los cuatro emperadores ya que durante aquellos agitados meses Roma vería vestir la púrpura del Divus a cuatro hombres distintos. Se sucederían uno detrás de otro como gobernantes supremos de Roma, Galba primero, Otón, Vitelio y, finalmente, Vespasiano quien lograría por fin estabilizar el Imperio e instalar una nueva línea hereditaria, la dinastía Flavia. Vespasiano eligió a su hijo Tito quién fue el que invadió a Judea, Jerusalén y destruyó el templo en el año 70 d.C. Este periodo de guerra civil supuso un grave revés al progreso del Imperio Romano. La anarquía política y militar que generó tuvo serias implicaciones originando entre otros problemas la sublevación de Batavia.

 

Nerón a Galba

Los últimos años del reinado de Nerón se caracterizaron por un clima de miedo y terror. La ciudad y el Senado Romano sufrieron la paranoia del emperador. En abril del año 68, el senador Cayo Julio Vindex, gobernador de la Galia Lugdunensis y una príncipe aquitano romanizado decidió rebelarse con el propósito de sustituir a Nerón por Servio Sulpicio Galba, gobernador de Hispania Tarraconensis. Galba aceptó la osada propuesta e inmediatamente marchó sobre Roma.

 

La rebelión en Galia fue un desastre. Las legiones estacionadas en las fronteras germanas marcharon al encuentro de Vindex tratándolo como a un traidor. Comandado por Lucio Verginio Rufo, el ejército del Rhin derrotó y mató a Vindex en combate con la esperanza de recibir una grata recompensa del emperador. A pesar de todo en junio de ese mismo año, el Senado tomó la iniciativa para librarse de Nerón, declarándolo persona non grata. Galba fue reconocido como emperador y recibido en Roma al mando de sus legiones. Nerón se vio obligado a suicidarse.

 

Galba a Otón

El curso de los acontecimientos no solo no dio a las legiones germanas la recompensa que esperaban a su lealtad sino que encima recibieron acusaciones de haber obstruido el camino de Galba a al trono. Su comandante, Rufus, fue inmediatamente reemplazado por el nuevo emperador. Aulo Vitelio fue designado como gobernador de la provincia de Germania Inferior. La pérdida de confianza en la lealtad germana llevó a despachar al cuerpo de guardia imperial de Batavia. Mientras en el resto del Imperio se celebraba la muerte de Nerón, para la rebelión del Rin fue una pérdida.

 

La popularidad de Galba no duró mucho. En su camino hacia Roma el destruyó o hizo pagar enormes sanciones a ciudades que no aceptaron su autoridad de inmediato. En Roma, Galba canceló todas las reformas de Nerón, incluyendo algunas medidas que habían beneficiado a personas importantes. Al igual que su predecesor Galba padeció un irracional miedo a las conspiraciones y mandó ejecutar muchos senadores y equites sin pruebas. El descontento en el ejército se mantenía. Después de su salvadora llegada a Roma, Galba rechazó pagar los estipendios que prometió a los soldados que le apoyaron. Es más, con el estallido de la guerra civil el 1 de junio del 69 dC las legiones de Germania Inferior se negaron a jurar lealtad y obediencia al nuevo emperador. Al día siguiente, las legiones aclamaban a Vitelio, su gobernador, como emperador.

 

Al conocer la pérdida del control de las legiones del Rhin Galba se aterrorizó. Adoptó a un joven senador, Lucius Calpurnius Piso Licianus, como su sucesor. Al hacer esto ofendió a mucha gente, sobre todo a Marco Salvio Otón, un personaje influente y ambicioso que deseba los honores para sí mismo. Otón sobornó a la Guardia Pretoriana que además estaba descontenta con el emperador. Cuando Galba tuvo noticias del golpe de estado en ciernes marchó por las calles en un intento de normalizar la situación tratando de que la gente se puesiera de su lado pero nadie lo hizo. Finalmente fue asesinado por la guardia pretoriana en el Foro Romano.

 

Otón a Vitelio

Otón fue reconocido como emperador por el Senado el mismo día. El nuevo emperador fue recibido con alivio. A pesar de su ambición y codicia, a Otón no se le conocía que fuera tiránico ni cruel por lo que se esperaba que fuese un emperador justo. Pero estaba el problema de Vitelio quien llevaba días marchando sobre Italia desde Germania. 

 

Vitelio poseía el mando de las legiones de élite del imperio, compuestas por veteranos de las Guerras germánicas, como la I Germanica y la XXI Rapax. Estos eran sus mejores argumentos para conseguir el poder. Otón no tenía intenciones de iniciar otra guerra civil y envió mensajeros para proponer una paz e invitar a Vitelio a ser su hijo adoptado. Sin embargo, era demasiado tarde ya, el ejército de Vitelio golpeó Italia con una serie de victorias menores. Otón fue finalmente derrotado en la Batalla de Bedriacum. En vez de huir e intentar un contraataque, Otón decidió poner fin a la anarquía suicidándose. Había sido emperador durante poco más de tres meses.

 

Vitelio a Vespasiano

Tras la noticia del suicidio de Otón, Vitelio fue reconocido como emperador por el Senado. Con la aceptación garantizada, Vitelio salió de Roma. A pesar de todo el comienzo de su reinado no fue favorable. La ciudad acogió con inquietud el acceso al cargo como Pontifex Maximus de Vitelio en las misma fecha del aniversario de la Batalla de Allia (en 394 adC), un día de malos auspicios para la supersticiosa sociedad romana.

 

Los acontecimientos que seguirían demostrarían la certeza de tales temores. Con el trono fuertemente asegurado, Vitelio inició una serie de fiestas, banquetes (Suetonio cita a tres en un mismo día: mañana, mediodía y noche) y desfiles que llevaron a la tesorería imperial a la bancarrota. Pronto se acumularon las deudas y los prestamistas empezaron a solicitar los pagos. Vitelio mostró su naturaleza violenta al reprimir con crueldad el atrevimiento de los demandantes mediante torturas y ejecuciones. Con las finanzas imperiales en un estado pésimo Vitelio hizo asesinar a todos los ciudadanos que se llamasen como él o su heredero. Se desató entonces una persecución de cualquier posible rival invitándoles a palacio con promesas de poder para después asesinarles.

 

Mientras tanto las legiones estacionadas en las provincias de oriente próximo, Judea y Siria, aclamaron a Vespasiano como emperador. Vespasiano había sido un comandante excepcional en Judea bajo el mandato de Nerón en el año 67 cuando asumió la tarea de sofocar la rebelión judía. Se ganó el apoyo del gobernador de Siria, Cayo Licinio Muciano. Las experimentadas legiones que habían combatido duro en Judea marcharon sobre Roma al mando de Mucianus. Vespasiano viajó a Alejandría donde fue aclamado como Emperador el 1 de julio obteniendo el control de los vitales suministros de grano de Egipto. Tito, el hijo de Vespasiano, permaneció en Judea para acabar con la rebelión judía. Antes de que las legiones orientales pudieran alcanzar Roma, las legiones danubianas de las provincias de Recia y Moesia aclamaron a Vespasiano como emperador en agosto y encabezaron la invasión de Italia al mando de Marco Antonio Primo. En octubre las fuerzas de Primus obtuvieron una aplastante victoria sobre el ejército de Vitelio en la segunda Batalla de Bedriacum.

 

Rodeado de enemigos, Vitelio hizo un último intento de ganarse el apoyo de la ciudad, sobornó y prometió poder a quien hizo falta. Mientras, los ejércitos del Danubio estaban cada vez más cerca. Ante la inminente amenaza, Vitelio trató de ganar tiempo y envió a unos emisarios acompañados por vírgenes vestales para negociar una tregua e iniciar conversaciones de paz. Al día siguiente, los mensajeros volvieron con la noticia de que el enemigo estaba a las puertas de la ciudad. Vitelio se dispuso entonces a esconderse y huir, pero antes decidió hacer una última visita a palacio. Allí fue asesinado por uno de los hombres de Vespasiano. El Senado acogió al día siguiente a Vespasiano como emperador. Esto ocurrió el 21 de diciembre del 69 d.C., el mismo año que había empezado con Galba en el trono. Por D. Rey Estrada. Rector de la Universidad Preterista 70 d.C.