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INDICADORES DEL TIEMPO LÍMITE

Apocalipsis predijo sucesos de cercanía. Apocalipsis advirtió de principio a fin de que “el tiempo está cerca”; de las “cosas que deben suceder pronto”; de “he aquí, vengo pronto”; del “cierto vengo pronto”.para las 7 iglesias del Asia menor.

 

¿Qué indican todas estas expresiones? Limitaciones de tiempo, porque los eventos descritos en el libro ocurren dentro de un período de tiempo muy breve.

 

Apocalipsis es un documento que está dentro de la generación del año 33 y medio al año 70 d.C. donde Lucas 21:22 dice que los días de retribución vendrían para que se cumplieran todas las cosas que están escritas y donde Apocalipsis 21:6 dice “hecho está”.

 

Apocalipsis 1:1 dice “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan”. Apocalipsis es revelación para sus siervos ¿Cuáles? Los ángeles o mensajeros de las siete iglesias del Asia menor que son:

a. el ángel o siervo de Éfeso (Apocalipsis 2:1)

b. el ángel o siervo de Esmirna (Apocalipsis 2:8)

c. el ángel o siervo de Pérgamo (Apocalipsis 2:12)

d. el ángel o siervo de Tiatira (Apocalipsis 2:18)

e. el ángel o siervo de Sardis (Apocalipsis 3:1)

f. el ángel o siervo de Filadelfia (Apocalipsis 3:7)

g. el ángel o siervo de Laodicea (Apocalipsis 3:14)

 

Esa revelación se la declaró a estos siervos y su contenido se habría de manifestar pronto cuyo equivalente es “las cosas que deben suceder pronto”. Vemos este “pronto” al comienzo del documento (Apocalipsis 1:1) como al final del mismo en (Apocalipsis 22:6) “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

 

Apocalipsis es una revelación singular porque habla de Jesucristo como el sujeto de la revelación. Apocalipsis no es la revelación de Juan sino de Jesucristo que habló a sus siervos de la segunda venida en gloria. Jesucristo hizo visible aquello que estaba oculto en Dios. El manifestó los acontecimientos relacionados con Su venida. El vocablo “pronto” no significa sucesos distantes a la generación de aquellos siervos del Asia menor, sino que acontecerían con una celeridad sorprendente. El “pronto” implica inminencia y velocidad de ejecución cuando estos acontecimientos comenzarían a suceder.

 

Apocalipsis 1:3 dice “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”. Los siervos o ángeles del Asia menor al recibir este documento oficial de la revelación de Jesucristo y ser los bienaventurados para leerlo, comenzarían a predicar “el tiempo está cerca” “Maranatha” el Señor viene. Ya los santos en Filipos conocían esta frase en Filipenses 4:5 “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca”.

 

La palabra “bienaventurado” es del griego makários que significa bendecido. El que lee es el ángel de cada iglesia y los que oyen son los santos de cada iglesia del Asia menor, ¿Qué debía hacer tanto el que leía y oía ese documento oficial? Ambos debían guardar las cosas escritas en ese documento revelado, ¿Por qué debían hacerlo? Porque el tiempo estaba cerca. Esta frase “el tiempo está cerca” indica que el lector del documento que es el ángel de cada iglesia debía leerlo con urgencia y los oyentes que eran los santos de las iglesias, debían oírlo con urgencia debido a la inminencia.

 

¿Quiénes fueron los bienaventurados o bendecidos? Fueron aquellos del Asia menor que leyeron, oyeron y guardaron las cosas escritas de ese documento oficial de Dios. La frase “el tiempo” del griego (ho kairos) se refiere a una medida o limitación definida y concreta de tiempo. El tiempo del fin está cerca indica el día en que Dios intervendría judicialmente en los asuntos para poner fin a las cosas viejas del primer cielo y de la primera tierra en su sentido espiritual y establecer Su reino glorioso de paz y de justicia en los hombres y para los hombres bajo un cielo nuevo y tierra nueva “la nueva dimensión de Dios”.

 

Apocalipsis 1:7 dice “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén”. El he aquí viene (Idou, erchetai) corresponde a he aquí vengo pronto (Idou, ercomai) de Apocalipsis 22:7. Esto es la tónica del viene y vengo pronto. Ambas frases indicaban para las iglesias del Asia menor una inminencia en sus días. Esta inminencia ya era conocida por el apóstol Pablo cuando dijo en 1 Corintios 16:22 ¡Maranatha! El Señor viene. Y predicha por el Señor Jesús en Mateo 24:30 “lamentarán todas las tribus de la tierra”, mostrando claramente que Apocalipsis 1:7 y Mateo 24:30 se refieren al mismo período y acontecimiento.

 

El apóstol Juan al escribir Apocalipsis 1:7 concatena este pasaje con Daniel 7:13 donde el profeta “miraba…y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre y también con Zacarías 12:10 donde el vidente dice refiriéndose a los moradores de Jerusalén “y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito. Afligiéndose por él como quién se aflige por el primogénito”. El “he aquí” del griego (Idou) es una partícula demostrativa que funciona como un instrumento para llamar la atención al lector, al oyente respecto a lo que se va a decir. La frase “el que viene” (érchetai) indica a “el viene” este verbo es un presente indicativo, voz media de érchomai y aunque está en presente, tiene la función de presente profético. La frase “con las nubes” indica la presencia misma de Dios. La frase “y todo ojo le verá” que fue tomada de Zacarías 12:10-12 “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”. Cuando el Señor Jesús vino la primera vez en relación con el pecado (Romanos 8:3) los moradores de Jerusalén lo vieron solamente unos pocos. En su segunda venida sin relación con el pecado (Hebreos 9:28) todo ojo de los moradores de Jerusalén lo vieron. ¿Quiénes lo vieron? Sólo aquellos que le traspasaron, sólo los moradores de Jerusalén porque el juicio ahí fue donde llegó con mayor severidad.

 

El Señor Jesús en su segunda venida sin relación con el pecado vino para aquellos que le traspasaron, esos fueron los ojos que le vieron venir. Lo que se espera que ocurra ya ocurrió. Lo que se espera que se vea ya se vio. La frase “Y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él” indica a la nación de Israel. Jesús usó de esa misma frase en Mateo 24:30 que es traducida correctamente según su significado primario proveniente del griego como tribu: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del hombre en el cielo, y todas las tribus de la tierra harán lamentación cuando vean al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo”.

 

Jesús está diciendo aquí como en Apocalipsis, que cada tribu de Israel haría lamentación por Él. La palabra “lamentación” tiene como significados primarios los verbos: Cortar, atacar ó golpear y abrumar o aquejarse. Así que el contexto está a favor de “cortar”, ya que indudablemente fue lo que le sucedió a los judíos por faltar al pacto, ser ramera y crucificar al Mesías, serían juzgados y literalmente cortados por Jesús en su Segunda Venida por la multitud de sus pecados. El “Si, amén” es el vocablo griego (nai) que es “si”. Y se usa para indicar asentimiento o ratificación de algo con lo que se está plenamente de acuerdo. Amén significa “lo apruebo en mi mente y corazón”.

 

Apocalipsis 1:19 dice “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas”. Las cosas que has visto tienen que ver con las cosas que contempló del Cristo glorificado. Las cosas que son tienen que ver con la edad presente en que estaban viviendo las siete iglesias del Asia menor. Las cosas que han de suceder pronto después de las cosas que Juan contempló y fueron tienen que ver con el cumplimiento del día del Señor que es Su Segunda Venida y con los juicios inminentes de la gran tribulación o la semana setenta de Daniel.

 

Apocalipsis 3:10 dice “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”. El Cristo de la gloria congratula a los santos de Filadelfia por haber sido fieles en medio de las pruebas y dificultades. El sustantivo paciencia (hypomoneis) significa “resistencia, aguante” y describe a quien no claudica en medio de la prueba. La hora de prueba que ha de venir indica la gran tribulación de aquellos últimos días en la que está situada la iglesia dentro de ese período sufriendo las persecuciones del Anticristo de aquellos días. Esa hora de prueba es prueba para los moradores de la tierra. La hora de la prueba se refiere a la septuagésima semana de la profecía de Daniel 9:27 e indica la cercana aproximación de la época de violenta persecución.

 

Apocalipsis 3:11 dice “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”. La frase “vengo pronto” se encuentra también en Apocalipsis 2:16 (22:7)(22:12)(22:20). El tiempo presente del verbo y el adverbio tachy o pronto sugieren un evento de velocidad, rápido e inesperado. Aquí se le insta a la iglesia a resistir sólo hasta el vengo pronto. ¿Qué es la corona? Es lo que ellos tenían. Pablo dice en 1 Tesalonicenses 2:19 “Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? Vosotros sois nuestra gloria y gozo”. En su venida los santos de Tesalónica eran la corona de gloria de Pablo.

 

Apocalipsis 16:15 dice “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”. El tiempo presente “vengo” (érchomai) sugiere el carácter inminente de la venida del Cristo glorificado. La frase “vengo como ladrón” la usó Pedro en 2 Pedro 3:10 “el día del Señor vendrá como ladrón”. Pablo en 1 Tesalonicenses 5:2 escribió “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche”. El Señor Jesús en Mateo 24:42-44 inculcó a sus discípulos vigilancia por medio de la parábola del “ladrón que viene por la noche”. El momento y el suceso al que hacen referencias estos pasajes citados están dentro de los límites de la generación que en aquel entonces vivía o existía.

 

Apocalipsis 21:5,6 dice “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida”. el vocablo nuevo (kainá) es tanto algo nuevo en carácter como en tiempo, porque indica algo hecho recientemente. Todo fue hecho por la palabra de Dios. El da una orden y todo es hecho nuevo. Cuando Juan vio el hecho está, dejó de escribir y por eso, se le dijo “escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”. El hecho está es algo fiel y verdadero. Hecho está (gégonan) es un verbo perfecto indicativo que significa “todo ha sido ejecutado como nuevo”. El “he aquí, yo hago nuevas todas las cosas y el hecho está” indica un evento ejecutado rápidamente hacia su cumplimiento. No hay ningún largo y extenso período o intervalo entre esta profecía y su cumplimiento.

 

Apocalipsis 22:6,7,12,20 dice “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. 7¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. 12He aquí yo vengo pronto. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. El “pronto” (en táchei) indica inminencia y velocidad de ejecución. Estos sucesos apocalípticos iban a suceder pronto o con rapidez. El “vengo” (érchomai) en el V:7 es un presente indicativo, una voz activa. El “he aquí” (Idou) es una llamado de atención dado al lector de las iglesias del Asia menor para indicar la importancia de lo que sigue. El verbo (yo vengo) (érchomai) es un presente profético no con función de futuro distante sino inminente. El “ciertamente vengo en breve del V:20” (nái érchomai tachy) denota la certeza de dicha venida y el tiempo en que vendría “breve” sugiriendo la inminencia del acontecimiento.

 

En conclusión: Apocalipsis debió cumplirse dentro de un período breve y el documento oficial de esta revelación ha hablado por sí mismo enseñándonos la limitación 70.  

Filipenses 4:5 “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca

1 Corintios 11:26 “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

Santiago 5:8,9 “Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta

1 Pedro 4:7 “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración

1 Juan 2:18 “Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.

Apocalipsis 1:3 “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.

Apocalipsis 2:16 “Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca

Apocalipsis 3:11 “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona

Apocalipsis 22:7 “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Apocalipsis 22:12 “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Apocalipsis 22.20 “El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

Apocalipsis 22:10 “Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

Hebreos 10:25 “no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Hebreos 10:36-38 “porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. Por Dr Rey Estrada. Rector de la Universidad Preterista 70 d.C.